



El juego nos permite ensayar, en un espacio cuidado, los mundos que nos imaginamos. Donde hay lugar para más personas, más voces, más creatividad, más cooperación y más comunidad.
En el día de la niñez nos propusimos crear un registro audiovisual de la tarde a partir del juego. Participamos desde los más pequeños hasta los adultos: buscamos videograbadoras y cámaras digitales, principalmente para ampliar los dispositivos pero terminaron siendo parte esencial de la dinámica, al redescubrir maneras de captar los momentos antes de los celulares. El registro de las actividades de ese día resulto un espacio lúdico más, un juego de búsqueda, de encontrar objetos, miradas, acciones o pequeños instantes valiosos.
Esta vez, cuando terminamos de jugar, nos llevamos algo de ese mundo con nosotros. Para algunos habrá sido una pregunta, una idea o una forma distinta de mirar al otro. Porque imaginar también es una manera de construir.